viernes 14 de octubre de 2011

Gracias a Juan Cervera, mi pasión es expresarme a través de la palabra escrita...


(La palabra escrita es la mejor herramienta que tengo para ser mejor persona, mi mejor medicina)

Fragmento de una de las cientos de cartas que mi tío Juan Cervera envió desde México durante más de treinta y cinco años a su querida madre, mi admirada abuela. En ésta, escrita en enero de mil novecientos ochenta y seis, al igual que en muchas otras, mi tío, mi referente, el que me inculcó el deseo de escribir desde que era tan sólo una niña inocente y frágil, me animaba a seguir haciéndolo.

Gracias por provocar en mí ese deseo que siempre me ayudó a sacar de mí lo mejor en algunas ocasiones y lo peor en otras. Gracias por ayudarme a expresarme y a no volverme loca con tantas palabras escondidas detrás de mis entrañas. Gracias por enseñarme el arte de seguir viva a través de las palabras enredadas. Gracias por inspirarme en la vida, gracias por estimularme para que tuviera los ojos bien abiertos y contar a otras personas la belleza de la vida, los colores que adornan este mundo a veces tan extraño. Gracias, querido tío, gracias por todo eso y por mucho más.


7 almas se han asomado...:

Manuel dijo...

Y gracias a ti por tu sensibilidad al transmitirnos cualquier cosa. Sigue enredando palabras que los demás disfrutemos de eso que mamaste de pequeñita.
Manuel

María dijo...

Qué suerte haber tenido una influencia tan importante en tu infancia. Él debe sentirse orgulloso de su sobrina. El trozo de carta es entrañable.
Un saludo con palabras enredadas,jajaja.
María

Carmen dijo...

Estoy segura que tu necesidad de usar
la palabra escrita es algo importante desde
bien pequeña. No dejes de sacar hacia fuera
todo lo que llevas dentro, dejarlo dentro es
dañino. Lo que más me gusta es que tus
palabras intentan no hacer daño a otras
personas, eso es admirable. Sigue escribiendo. Te leeremos. Un abrazo.
Carmen

Anónimo dijo...

Si son dañinas, ¿En que quedamos? Se dejan dentro o se sacan fuera.
Carmen, el daño es algo tan subjetivo como el dolor.
Una suerte tener un tío inspirador.
Un saludo
A.C

Etcétera dijo...

Gracias a Manuel, a Carmen, a María, a A.C., tod@s desconocid@s visitantes pero bienvenid@ igualmente.
Si, yo me siento más orgullosa de mi tío, que él de mí, seguro, Manuel.
María, la carta es un regalo para mi, el cartero cada día traía una donde no olvidaba nombrar a nadie.
Carmen, has acertado, para mí es una necesidad vital escribir, bien o mal, me da igual, lo que me sale del alma.
A.C. si las palabras escritas pueden hacer daño a otras personas, me las trago con patatas y un buen vino para que entren mejor,jajajaj, pero no invito a nadie, esta ronda me la quedo para mí solita, no por egoísmo, más bien por caridad, ésa que se aprende en los libros de religión, pero que algunas personas llevamos de fábrica a mucha honra.

Anónimo dijo...

Buen ejemplo el de tu tio. Puedes estar orgullosa de seguir sus pasos, aunque con tu propia personalidad.
Lo importante es que uses siempre las palabras que te salgan del corazón,eso no hace daño a nadie, y reserva tu cabeza para ver con claridad en esta vida, que nunca debe ser tan complicada.

Saluditos Eva.

Etcétera dijo...

Gracias anónima de saluditos...tú sabes bien la influencia de este personaje en mi vida.
Nunca dejaré de escribir, siempre desde el respeto hacia las personas que quiero y también, por qué no, a las que no quiero. Si no pudiera hacerlo me moriría. Para mí la palabra " respeto" es fundamental, me la tatuaron en las tripas mi padre y mi madre cuando me engendraron.
Besos