jueves 29 de diciembre de 2011

DESHOJANDO MARGARITAS...


Me asomo a mi espacio virtual por vez primera tras más de un mes de sequía. Tal vez, como me dijeron no hace mucho, si no tenía nada sobre qué escribir, para qué hacerlo. Pero mi pluma estaba inquieta. Le he retirada con mucho cuidado la tinta seca y la he cargado con pigmentos frescos.

Lo que cuento ahora ocurrió en las últimas clases antes de las vacaciones de fin de año. Temario concluido con éxito. Exámenes corregidos con esfuerzo titánico por mi parte. Para rellenar las últimas clases programé actividades que se salieran del plan oficial, pero sin salirse del todo…un poco de aquí, un poco de allá…

−¿Sacamos los libros, Eva? –dijo Fernandito muy solícito.

−No, no, hoy pintaremos flores −contesté.

−¡¡¿Qué?!! −exclamó la clase al unísono.

−¡¡ Shhh!! Es un secreto −dije sonriéndoles.

Me volví hacia la pizarra, cogí una tiza blanca y dibujé muchas flores. Coloreé sólo algunos pétalos y me leyeron las fracciones correspondientes. Los cuadernos rebosaban vida, y en la clase olía a campo.

−Eva… que estamos en otoño, ja, ja, ja… casi invierno −me aclaró el “listillo” de la clase.

−De eso se trata −confirmé con ligereza, ya que aquel angelito me había quitado la palabra −. Vamos a transformar este otoño en primavera. ¿Qué os parece?

La alumna de mirada triste abrió bien sus ojos, arqueó sus labios y el rostro se le encendió.

Saqué de un cajón la letra de una canción que preparamos para el festival previo a las vacaciones navideñas. Afortunadamente este curso me libré de escuchar los villancicos anticuados y excluyentes de siempre. Los días anteriores desmenuzamos la letra hasta el último renglón, trabajamos las rimas, las metáforas, las diferentes imágenes que nos evocaba cada estrofa. Aprendieron que de una simple canción se puede sacar mucho partido.

−Eva…¿ en qué asignatura estamos ? −dijo Javier, el eterno despistado.

−¿Qué importa en qué asignatura estemos? −le dije mirándole fijamente a sus ojos−. ¿Quieres aprender a vivir y a tomar decisiones por ti mismo?

−Claro, claro −contestó atónito.

−Pues atiéndeme −. El alumno me regaló una sonrisa, se removió en su silla y esperó mis palabras.

Les expliqué que la vida no se componía sólo de números o de vocablos. “La vida es una mezcla de todo un poco. Lo interesante es saber mezclar bien”.

El “cómico” del grupo dijo en voz muy queda: ” Yo prefiero coger una flor y…¿me quieres?... ¿no me quieres?”

Se oyeron “risitas”.

−¡Eso es! −grité bajando de un salto de la tarima. Un día me caigo con tanta efusión−. Las margaritas no pueden ser responsables de que alguien me quiera o no… ¿verdad?

Me miraron como muchas veces antes, como pensando: “ A la profe se le está yendo la cabeza”, pero yo continué mi clase sin importarme mucho, al contrario, me gusta descolocar al alumnado.

−¡No podemos relajarnos! −les dije−. Tumbarnos sobre la cama y deshojar flores sobre la almohada es una estúpida pérdida de tiempo. ¿Hace bien la protagonista de la canción?

−No, Eva, no −dijo la niña triste−. Ella pierde el tiempo llorando, pero un día entra un rayo de sol y se da cuenta al instante que la vida es preciosa.

−Esa chica hizo bien levantándose de la cama y saliendo al mundo a gritar que estaba viva −continué yo−. Tenía tantas cosas que vivir aún. Estaba triste y no se quería lo suficiente.

−Tal vez se sentía fea, gorda, torpe… −dijo una alumna de redondos mofletes, sentada al fondo de la clase.

−Puede que sí −continué−. Miradme bien, yo soy “flacucha”, Felipe es alto, Laura tiene el pelo ondulado, Carla es pequeña y la piel de Anouar es del color del chocolate. Me encanta. Mirad a la persona que se sienta a vuestro lado… ¡Qué diferentes somos!

“Nadie es mejor ni peor por tener tres centímetros de más, mi más bella por tener un pelo sedoso. Si la chica de la canción se sentía extraña por ser diferente, estaba cometiendo un grave error. ¡Chicos, chicas!...No quiero parecerme a nadie. Cada ser humano es una pieza única e irremplazable. ¿Por qué nos empeñamos en intentar parecer lo que no somos?... ¡¡Buscaros vuestro código de barras…!!”

Carcajadas inocentes inundaron el aula. Con la picardía de sus diez años levantaron sus jerseys y camisetas en busca de sus señas de identidad.

−Ya lo encontraréis −les dije con voz pausada−. Poco a poco…

Me sentí orgullosa de estos pequeños seres humanos. Me escuchaban atentamente y eso para mí fue un triunfo. Que a la niña triste se le encendiera el rostro, y el inquieto Javier me mirara con ojos nuevos y muy cordiales ese día, me hizo sentir muy bien.

¡Qué difícil es tomar decisiones!...pero qué difícil es también no tomarlas y quedarse paralizada por el miedo al fracaso o al futuro inmediato.

Si decepciono a alguien por las decisiones que tome en mi vida no podré culparme de nada. Avanzar es mi propósito. Estoy cansada de procurar contentar a todas las personas que me rodean. Mis decisiones son propias. Si alguien me quiere me debe respeto, y si mis decisiones no son bien vistas para el resto del mundo, yo no puedo adaptarme a ese resto del mundo.

Yo soy yo y no quiero que una margarita me diga qué debo hacer.

6 almas se han asomado...:

Jam lo intenta dijo...

Que ninguna margarita te diga lo que debes hacer pero que tampoco lo haga ninguna marta ni ninguna lola ni ninguna rosa, que sean tuyas tus decisiones , tus aciertos y tus equivocaciones, te deseo para el próximo año que seas dueña de ti, tu propia reina.

Etcétera dijo...

Espero lograrlo, Jam... Jeje... Estoy en ello. Y gracias.
Ah, buen comienzo de año.. Entra con buen pie. Yo intentaré no torcerme un tobillo...que los tengo muy delicados.... Saludosssss

Anónimo dijo...

Una clase preciosa, tus alumnos tienen suerte de tener una maestra como tú.
Respecto a tomar decisiones, tú debes ser tu propia dueña, mi consejo es que aprendas de errores pasados y actúes en consecuencia. El resto sólo depende de ti, ojalá aciertes.
Saluditos Eva

Anónimo dijo...

Es tiempo de vivir sin miedo.
A veces, nuestros sueños caen al suelo como pedacitos de estrellas que poco a poco se apagan. Nuestro corazón, llora en silencio y cuando las lágrimas caen, hielan todo el cuerpo. Y el corazón de tanto amar se convierte en hielo para no sufrir más, para ya no llorar. Pero se volteas al cielo, te darás cuenta que quedan millones de estrellas y cada una es un sueño por cumplir. Y la fuerza en tu interior, derretirá el hielo en tu corazón. Solo nunca dejes de creer, porque el amor y tus sueños son la única puerta hacia la eternidad
A.A

Anónimo dijo...

What wise words writer. I do not think it is healthy to live in the past. Mistakes are made every day. That is the human condition. The key is to not let your fears of the past ruin your future. 'love like you've never been hurt, dance like nobody's watching, and live like its heaven on earth.'
Pajarito

chris dijo...

Me ha gustado tu clase. Por un momento he sentido que estaba sentada en un pupitre escuchándote hablar y aprendiendo que las diferencias nos hacen especiales.

Ah!! y me ha encantado la idea de transformar el otoño (o invierno) en primavera..............

Besos!