domingo, 17 de noviembre de 2013

SE BUSCAN IDEAS...

¿Alguien ha visto por ahí alguna de mis ideas? Confieso que las tenía bastante desordenadas, escondidas por los rincones más insospechados de la casa, pero por más que remuevo no encuentro ninguna. Necesito escribir sobre algo, aunque sea sobre la incoherencia de este post, algo sin sustancia. Mis dedos no se mueven con la ligereza que antes lo hacían sobre el teclado, siguiendo al pensamiento. Algo ocurre. Alguien ha entrado y me ha despojado de mis ideas. Pensaba que tenía un contrato de por vida con esas musas ardientes con las que a veces amanezco, pero se han largado y no han dejado ni una nota. ¡Insensatas! ¿Quién las necesita?
-¡Toc!,¡toc! -me digo, dándome toquecitos en la cabeza a ver si contesta alguien ahí dentro; pero no, nadie responde. Sólo descubro que mis emociones siguen intactas; se me insinúan, retirándose de forma sugerente la sábana blanca que tapa sus vergüenzas. Las observo de reojo y les ofrezco una sonrisa de complicidad. Me siento aliviada. Entonces me doy cuenta que si ellas están ahí estoy salvada.
Llevo días en los que la repetición de acciones me inquieta. Cada mañana hago lo mismo, desnudo mi cuerpo, aún medio dormido, meto una pierna en la bañera, después la otra, corro la cortina, me agacho para abrir el grifo y me veo encerrada en la misma rutina. Hablar del baño matutino no es muy interesante, más bien es aburrido, pero hablar de la sensación primera que tengo al entrar en la bañera no es tema baladí. Me convierto en un robot que va en automático o en un pequeño pez que da vueltas y vueltas dentro de su pequeña pecera circular. Todo está programado, el pan salta de la tostadora, el café silba, y cuando el desayuno está preparado, intento dilatar, aunque no puedo porque debo coger el metro a una hora determinada, el tiempo para disfrutar de ese momento tan íntimo: yo, mi café y mis tostadas.
¿Dónde están mis ideas?, si alguien las encuentra, les agradecería me lo hicieran saber. Tengo una recompensa preparada como agradecimiento. Ah, y las musas que no vuelvan, ya no habrá más oportunidades para ellas, un contrato es un contrato...

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo sé dónde están tus ideas....pero como ahora tomas café por la mańana en vez de cola-cao, que tan bien te sentaba, dicho sea de paso... Tus ideas se ponen nerviosas y se van a hacer jogging por el retiro. En el retiro se encuentran con otra escritora más rubia que tú y como las ideas son noveleras pues se van con la otra. Te tengo dicho que no tomes café, pero no me haces caso patilarga.
Un abrazo
P.V
P.D. si te sirve de consuelo mis ideas están en la barriga del buey como Garbanzito, dónde no truena ni llueva....

Anónimo dijo...

Busca tus ideas detrás de tu sentido común, debajo de tu auto-censura o entre el miedo y la incredulidad, me juego algo a que andan por ahí.
Silvia

María dijo...

Escarba y encontrarás cientos de ideas nuevas. A lo mejor ha sido bueno no encontrar las que ya tenías y te toca renovar.
hala, ponte a ello, verás como llegan.
besos
María

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