domingo, 31 de mayo de 2009

Joaquín Sorolla es la luz…

"La bata rosa" de Joaquín Sorolla

"El jardín de las delicias" de El Bosco
Este fin de semana he estado sola y me he permitido el lujo de hacer de excursionista improvisada. Las personas más cercanas están lejos, muy lejos, y los que están cerca han tenido mejores planes, han puesto excusas increíbles. Como solía decir mi tía-abuela Vicenta, que iba a todos los sitios sola: “no me hace farta nadie”, así que en ella he pensado cuando me he echado a la calle este mediodía, para no sentirme desamparada ni perdid. Un paseo al Museo del Prado para ver al magnífico pintor valenciano Joaquín Sorolla ha sido el mejor plan para este domingo tan caluroso.
Y muy lejos de lo que pensaba yo y seguro que muchos de los que no se aventuran a venir a estos encuentros culturales, esperé tan sólo 15 minutos de reloj para comprar la entrada. Con ella en mi poder sólo tendría que esperar hasta las 4’30h para ver la retrospectiva del genial pintor, pero con la posibilidad de entrar a visitar la exposición general. Así que eso hice. Con mi plano desdoblado, cual turista, me dispuse a disfrutar de los cuadros más emblemáticos del Prado. Hice una selección rápida y pateé de un lado a otro, pasándome cientos de cuadros, para llegar a mis objetivos. Primero pasear junto al Bosco por su “Jardín de las Delicias”, cosa que hice con gran placer como las otras veces que lo he visto; quizás sea uno de los cuadros que sigue deslumbrándome, es puro sueño, como si entraras en otra dimensión. Después atravesé el museo para visitar las pinturas negras de Goya, mi favorita: “Saturno devorando a su hijo”, la vi por vez primera en la portada de un libro de cuentos y me impactó mucho. Más tarde me estiré como el chicle reparando en las pinturas del Greco, inconfundibles, y descubrí también que el Pintor barroco José de Ribera nació en el término de Xátiva, muy cerquita de donde nacieron mis antepasados valencianos. Me embriagué del todo al ser observada por los ojos pícaros de “Los borrachos” del sevillano Velázquez, y le seguí el juego a “La maja desnuda”, cuyos pechos me miraron seductores.
Una tregua en la cafetería para coger fuerzas y después entré en la exposición antológica de Sorolla, uno de los pintores más importantes del cambio de siglo.
Lo que más me impresionó de cuanto vi fue el tratamiento de la luz; cada vez que observaba un cuadro tenía la extraña impresión de estar asomada a una ventana. También el agua posándose sobre cuerpos desnudos que se bañan en el mar son presentados con gran genialidad, la espuma, la arena, las telas, el cielo… acariciado todo con pinceladas gruesas que dan la impresión de algo pendiente en el cuadro, pero que al alejarte del mismo, el pintor te descubre la hermosura, la magia, la belleza de algo real.
Aparte de la luz, el movimiento es algo que en el pintor parece una constante, los cuerpos en la orilla se inclinan hacia adelante en un vaivén de olas permanente que casi te susurra si lo miras unos minutos. Y por último un cuadro precioso, evocación por parte del pintor de la cultura grecolatina, “La bata rosa”, considerado por él mismo como su obra más importante y de lo mejor que hizo en su vida. Sin duda la figura central te lleva a la antigüedad, transforma a una mujer recién salida de su baño en una estatua hierática de mármol, la luz entra a chorros por un cañizo e ilumina las telas de manera magistral.
Sin duda este domingo he gozado como una niña con juguetes nuevos. He saboreado la soledad y me he permitido ser feliz otra vez.

jueves, 28 de mayo de 2009

La experiencia te hace libre…

Cuando los seres humanos pasamos por experiencias traumáticas, tendemos a observar cada cosa nueva que acontece en nuestras vidas a través de la herida o dolor que nos provocaron aquéllas. Comenzamos relaciones, estrenamos trabajos, iniciamos amistades… sospechando que nos ocurrirá lo mismo, sin organizar ni analizar lo que nos sucede. Pero no siempre tiene que ocurrir lo mismo… bueno, si nos empeñamos mucho, podemos transformar nuestras nuevas experiencias en una copia de las anteriores, pero en nosotros está que no sea así, para eso somos seres racionales, ¿¿¿o no???
Yo no describo mi vida como una serie de desastres continuos, sólo he tenido unas cuantas caídas, como casi tod@s. No me tachéis de derrotista, por muchas frases negativas que haya podido escribir en entradas anteriores. Fue una etapa dura que os confieso ha pasado a la historia. Sí, pasó a la historia ese episodio de mi vida... por supuesto, pero no los personajes que la llenaron, porque no podemos volver a los lugares, a los objetos, a las personas de la misma manera que antes, puesto que todo cambia; pero tampoco podemos borrar los lugares, los objetos ni a las personas porque si no desaparecerían y eso nadie lo desea y menos yo; es más, podemos recuperar esos lugares, esos objetos y a esas personas, y si logramos hacer eso, con seguridad, y aunque todo sea distinto, las cosas se verán desde otro prisma, seremos más ricos, porque podremos disfrutar de nuevo de esos lugares, de esos objetos y de esas personas que ahora serán nuevos para nosotros, todo un reto. La razón por la que esa etapa ya es pasado es porque yo lo deseo; al cambiar nuestra actitud y nuestra forma de pensar en ciertas cosas, todo alrededor se va transformando.
Mucha gente, sin embargo, vive con esas heridas del pasado y la utilizan como apoyo social. No quieren curarse, es algo inconsciente, a mí me ha ocurrido, pero he despertado, por fin. No quieren curarse y la herida tarda en cerrar. Hay lesiones que tardan más y otras que tardan menos, Tenemos que respetar los ritmos de cada cual. Pero lo que está claro es que para comenzar el camino de la curación, hay que sentir que se quiere salir a flote, que no utilizaremos nuestras heridas para seguir siendo dependientes. Si la salud nos visita y derrotamos cualquier malestar, ya sea físico o psicológico, seremos autosuficientes y no dependeremos de nadie para seguir adelante. Tendremos personas a nuestro lado, pero no como cuidadores perennes, sino como compañeros de vida… Entiendo que hay personas que tengan miedo a sanarse porque la independencia les suena a soledad y a ser vulnerables como niños. Nada más lejos de la realidad. No quiero que me acompañen porque esté enferma, ya que me arriesgo a seguir enferma de por vida. La postura del enfermo perpetuo, y existen muchos, imaginándose rodeado de mimos y atenciones es algo muy sugerente, pero nada recomendable para quien desee su independencia.

martes, 26 de mayo de 2009


a MI PRESENTE...

A CAMINAR

Quiero poner en la punta de tus dudas
la verdad que me quema las entrañas,
e inundarte el espacio que me ofrezcan
como un hermoso río que te baña.

Quiero desnuda hablar de tu inocencia
que provoca quitarse los ropajes,
y mostrarme cual soy en tu presencia,
como si fuera a partir sin equipaje.

No me pidas cambiar lo que en principio
admirabas en mí sin sete extraño,
en el amor no existen sacrificios,
se entrega hasta la vida voluntaria.

Yo no quiero cambiar lo que tu fuiste,
lo que eres y serás, al enfrentarte
entre ratos alegres y otros tristes,
mi función de mujer en este viaje.

Despójate de culpas y pasiones,
que cinco siglos van a terminar
entrégate a la luz de mis amores,
y juntos de la mano a caminar.

No me pidas cambiar lo que en principio,
admirabas en mí sin serte extraño.

Yo no quiero cambiar lo que tú fuiste
lo que eres y serás al enfrentarme.

(Pablo Milanés)

viernes, 22 de mayo de 2009

Mi médico interior


¿Qué ocurriría si me hiciera un corte en un dedo? Pues tiene fácil respuesta. Primero sangraría, mucho o poco según la profundidad del corte, pero lo que más sorprende de todo esto es que poco a poco la sangre allí acumulada empieza a coagularse y la herida comienza a cerrarse como por arte de magia. Al final sale una pequeña costra que es la antesala de la bonita cicatriz que adornará nuestro dedo durante un tiempo, quizás hasta el final de nuestros días. Ya te has curado y no has necesitado inyectarte nada de nada. Pues bien, esto lo causa el maravilloso médico interior que llevamos dentro, del que hablaba en mi anterior entrada. Algunos tienen a su médico interior bien drogado, dormido, exhausto; otros intentamos sacar partido de él, pero siempre despierto, claro.
Tener un médico dentro es una capacidad natural que muchos esconden bajo tratamientos prolongados con fármacos inútiles. Sí, y digo inútiles porque esconder síntomas tan provechosos como una fiebre, es una tarea absurda, perjudicial y nada recomendable. Por supuesto que esto, leído por un dependiente de las drogas "legales" o por un médico holístico parecería una chifladura, pero hasta los científicos se sorprenden con casos de curaciones casi milagrosas de personas con enfermedades según ellos incurables.
Yo tengo sin remedio que nombrar a mi madre aquí, Marietta, la madre más natural y abierta del planeta Tierra. A sus 77 años piensa que los medicamentos no sirven para nada y en muchas ocasiones experimenta con recetas naturales que o bien conoce gracias a la sabiduría popular o bien recoge de uno de sus hijos, experto en productos naturales. Sigue así, mamá, tan fresca y lozana como siempre.
¿Tomar antibióticos aumenta mi resistencia a las gripes o catarros fuertes?...No. ¿Ingerir una aspirina me garantiza que ya no me dolerá la cabeza nunca más?, No, claro que no. ¿Quitar un pecho canceroso corrige el metabolismo que ha hecho que el cáncer se desarrollase?... No y no. En este último caso es como cuando le cortan la pierna a alguien, no le van a garantizar que siga viviendo por mucho tiempo, porque sólo han atajado una parte, un miembro, lo enfermo sigue corriendo por sus venas. Me recuerda, y es una buena ilustración, a una tomatera en mal estado a la que, por algún motivo desconocido, se le están cayendo las hojas y sus ramas se secan poco a poco. En vez de estar cortando las ramas secas y dejándola a la pobre como un manojo de alambres...¿Por qué no probar a cambiar la tierra donde está sembrada, cambiar de fertilizantes o regarla con más amor?.
Yo sin ir más lejos, llevo desde el domingo con unas manchas en los párpados muy extrañas, jamás las había visto, al menos en mi cara; se me inflaman y llenan de líquido por las mañanas y durante el día se reducen, pero las manchas continúan ahí...¿Creen que le estoy dando mucha importancia?... Pues no, lo único que me preocupa es que me afean un poco el rostro y que la gente con prejuicios puede pensar que es algo contagioso. Vamos, que parece que alguien me haya agredido. Por lo demás, estoy segura que es una reacción del cuerpo a algo, algo que tiene que salir y yo no frenaré por nada del mundo y menos con drogas "oficiales", porque como mi madre, no creo en ellas, y...como mi madre también, pienso que sólo sirven para que la gran industria farmacéutica se llene los bolsillos. Ésa no es la curación verdadera, ya que rara vez lo que me recetan los médicos va a la causa del problema, muy al contrario, muchos de los remedios que toma la gente puede impedir que el cuerpo se cure de forma apropiada. Tragar y tragar fármacos durante años no es la mejor manera de vivir. Aunque te digan los médicos "legales" que necesites hacerlo de por vida, hay otras formas de estar saludable, hay otras vías.
Incluso me atrevería a decir que esta reacción en mis párpados es producida por las 3 sesiones de QUIROPRACTICA que me estoy regalando. Sorprendentemente ya no siento apenas dolor de espalda, al menos no como antes... y sé que con seguridad irá aminorando más y más. Cuando recolocan tu columna, el sistema nervioso se moviliza y salen cosas como éstas de mis párpados.
La quiropráctica se basa en un principio fundamental: todos los seres vivos tienen una capacidad innata para curarse. También defiende, y yo lo estoy experimentando, que todo está en la columna y el cerebro, que son los que protegen todo nuestro sistema nervioso...y que si cuidamos la espalda cuidamos el resto. Si ajustamos nuestra columna, lo demás se ajustará solito.
En eso estoy ahora, ajustándome la vida, ajustándome el alma y el cuerpo.

miércoles, 20 de mayo de 2009

La vida me da una tregua...


Comienzo a sentirme bien... tengo una extraña sensación, la de que todo está empezando a recolocarse, tal vez sea producto de las altas temperaturas de esta rara primavera, pero sé con certeza que un porcentaje elevado de mi bienestar está causado por el gran esfuerzo que estoy poniendo para restablecerme...porque no hay que olvidar que tenemos un médico interior que nos cuida a diario y nos da toques constantemente. El médico que llevo dentro llevaba meses dándome bofetadas y yo ni me enteraba; he llegado a ver el fondo y nada, sin percatarme, hasta que no me he dado de bruces con el cemento, no he percibido lo que querían decirme esas señales tan elementales: dolor del alma, dolores del cuerpo. Tras el caos, la serenidad me abre de nuevo los brazos, la vida me da una tregua, por ahora corta, porque apenas llevo 10 días disfrutándola, que aprovecharé como si fuera la última gota de agua de un desierto. La beberé con avidez, pero de forma sosegada a la vez, disfrutando del frescor que me da saberme sanadora de mis propios conflictos internos. Dejo pasar el tiempo, pero lo lleno de pautas, de ecuaciones, de fórmulas magistrales...de otro modo no podría progresar en mi intento. Dejar pasar el tiempo sin más no ha sido nunca mi estilo, los que lo hacen, aparte de perder oportunidades, pierden energías básicas y se convierten en adaptados a lo convencional, se transforman en esclavos y sólo esperan lo que les ofrece el azar. No me quedaré sentada ni cruzada de brazos, esperando respuestas, esperando que todo se arregle. Ya comencé a actuar, porque las esperanzas de seguir adelante, aunque siga pensando que esta vida es injusta y traidora, me acompañan ahora. Tengo aún muchos proyectos, muchos sueños por hacer reales, muchas cosas que enseñar a otros, miles de abrazos que dar y que recibir como para estar esperando que los fantasmas se levanten de sus tumbas y se animen a acercarse sigilosamente. No puedo hacer eso, soy una persona muy activa y despierta, y cuando me doy cuenta, puede que en esta ocasión haya tardado demasiado tiempo y perdido algo de salud, que recuperaré por supuesto, me pongo en marcha y no hay quién me pare.

Ahora no esperaré nada de la vida, iré a buscar lo que necesito, como una superviviente, pero sin pedirlo ni exigirlo...si alguien requiere de mi presencia, tendrá que acercarse y ponerse a la cola, yo seguiré mi camino.

Espero y deseo que esta tregua sea eterna e infinita, ya me entiendes.

martes, 19 de mayo de 2009

Mario Benedetti no ha muerto...


Parece que todos los buenos se nos van, y esta vez le ha tocado a Mario Orlando Hardy Hamlet Brenno Benedetti Farrugia, más conocido como Mario Benedetti. Fue un escritor y poeta uruguayo integrante de la Generación del 45. Bastante prolífica su producción literaria y utilizada en muchas ocasiones como letras de canciones sus poemas. nació en Montevideo un 14 de septiembre de 1920. Yo cumplo los años el 15 del mismo mes, así que con seguridad puedo decir que este hombre era un hombre sensible y honesto, y no es modestia.
Descubrí a este singular poeta de la mano de cantautores como pablo Milanés o Serrat, que me abrieron las puertas a la poesía sensible, sencilla y cercana de este escritor. Me acercó al poeta, pero también al narrador de cuentos. Imposible de clasificar como escritor, fácil calificar como humano, hombre comunicador y comprometido que se exilia por bastantes años por defender sus principios firmes.
Con un poema utilizado para la letra de una de las canciones más emblemáticas de Pablo Milanés, el maestro, y otro elegido por mí por ser uno de los pemas que me envolvieron en un momento de soledad infinita, rindo mi particular homenaje al escritor "comunicante".

YO NO TE PIDO

Yo no te pido que me bajes
una estrella azul
sólo te pido que mi espacio
llenes con tu luz.
Yo no te pido que me firmes
diez papeles grises para amar
sólo te pido que tu quieras
las palomas que suelo mirar.

De lo pasado no lo voy a negar
el futuro algún día llegará
y del presente
que le importa a la gente
si es que siempre van a hablar.

Sigue llenando este minuto
de razones para respirar
no me complazcas no te niegues
no hables por hablar.

Yo no te pido que me bajes
una estrella azul
sólo te pido que m mi espacio
llenes con tu luz.
(Mario Benedetti)

ROSTRO DE VOS
Tengo una soledad
tan concurrida
tan llena de nostalgias
y de rostros de vos
de adioses hace tiempo
y besos bienvenidos
de primeras de cambio
y de último vagón.

Tengo una soledad
tan concurrida
que puedo organizarla
como una procesión
por colores
tamaños
y promesas
por época
por tacto
y por sabores.

Sin temblor de más
me abrazo a tus ausencias
que asisten y me asisten
con mi rostro de vos.

Estoy lleno de sombras
de noches y deseos
de risas y de alguna
maldición.

Mis huéspedes concurren
concurren como sueños
con sus rencores nuevos
su falta de candor
yo les pongo una escoba
tras la puerta
porque quiero estar solo
con mi rostro de vos.

Pero el rostro de vos
mira a otra parte
con sus ojos de amor
que ya no aman
como víveres
que buscan su hambre
miran y miran
y apagan mi jornada.

Las paredes se van
queda la noche
las nostalgias se van
no queda nada.

Ya mi rostro de voz
cierra los ojos
y es una soledad
tan desolada.
(Mario Benedetti)








jueves, 14 de mayo de 2009

Victoria Manso, la artista...

El sábado pasado, día 9 de mayo, disfruté como una niña, de un pequeño concierto al aire libre organizado por el Teatro Real. El motivo de este evento fue el Día Internacional de la Ópera y en esta ocasión los artistas cantaron bajo el cielo, en la Plaza de Oriente, inmejorable escenario, y rodeados de una multitud, unos, incondicionales de la ópera, otros neófitos como yo, y una cantidad indefinida de personas que se quedaron porque parecían olerse que aquello iba a resultar agradable tanto a los oídos como a la vista. Para celebrar este día, dicho teatro tuvo el acierto de llevar, entre otros cantantes, a Victoria Manso, brillante voz del mundo operístico, que deleitó al público con una magistral versión cómica de un fragmento de La FLAUTA MÁGICA. Fue sin duda la Reina de la noche, y eso que para un concertista cantar en la calle es una tarea peliaguda, más aún si hay viento o las nubes acechan en lo alto, ya que las notas parecen huir despavoridas cada una para un lugar diferente, volviéndose locas y en ocasiones hasta traicionando al cantante por la imposibilidad de escuchar al músico que le acompaña. Pero Victoria Manso no sólo salvó la situación atmosférica desfavorable, sino que cantó como los ángeles esa pieza tan difícil de interpretar, fue la más aplaudida con diferencia, la más admirada y por supuesto, y no me mueve mi relación personal con ella, la voz mejor trabajada y con más fuerza de los que actuaban, sin desmerecer a nadie, por supuesto, ya que todos estuvieron a la altura de las circunstancias, que para eso son profesionales.Victoria supo acariciar las notas con la maestría de un buen amante, con dulzura, con la exquisitez que da la veteranía profesional, por eso impactó y volverá a hacerlo cada vez que de su garganta arranque algún sonido modulado.

Brava, Victoria!!!!!

miércoles, 13 de mayo de 2009

Hasta siempre, Antonio Vega…


Antonio Vega se ha marchado, callado, en silencio, pero por la puerta principal.
Con la voz rota de vivir tanto, la mirada perdida, el cuerpo consumido y un semblante huesudo y descarnado, Antonio seguía emocionándonos cada vez que salía a la palestra.
Ha sido partícipe de la banda sonora de mi vida, al menos de un período largo. No olvidaré jamás algunas de sus canciones versionadas por una de las personas más importantes de mi vida a la guitarra; ternura y mucha dulzura impregnaban la escena. Fue mi primer encuentro serio con el artista, mi reconocimiento, mi respeto por su obra. A partir de ese momento no dejé de turbarme cada vez que escuchaba alguna de sus canciones.
Cuando conocí la noticia de su muerte lloré como una niña y hasta el momento no he podido parar de sentir una tristeza extraña, como la que se siente cuando un amigo desaparece para siempre de tu vida. Ayer y esta mañana, cada vez que cambiaba de emisora en la radio de mi coche, aparecía él en forma de ángel entonándome una de sus tiernas letras. Todos los programas querían sumarse al homenaje y le brindaban su último adiós.
Yo me adhiero al homenaje copiando un enlace a una de mis canciones preferidas: “LUCHA DE GIGANTES”…espero que la disfrutéis y os emocionéis como yo lo estoy haciendo ahora al recordar la figura enjuta de Antonio Vega.
Para ti, pequeño gran hombre, este sencillo presente… gracias por tus letras, por tu voz susurrante. Y a ti, querida Ana, gracias por haberme hecho conocer a este artista tan intimista y dulce.

viernes, 8 de mayo de 2009

Infidelidad o cobardía'??


Hace apenas dos semanas una persona cercana me confesó que había sido infiel a su pareja. Una pareja de casi 17 años aparentemente normal, pero con muchos problemas de convivencia. Mis piernas flaquearon por unos minutos, la cabeza comenzó a dolerme… pero sobre todo me afectó al corazón. Éste se agitó de forma precipitada, fui víctima de la nostalgia, ese barrizal donde nos revolvamos los seres humanos a veces con tanta complacencia como lo haría un marrano.
Por supuesto pensé en mí y en mi pasado reciente y reflexioné sobre la cobardía del ser humano. Casi todas, por no decir todas, las parejas que se rompen, lo hacen porque aparece algo novedoso, alguien que quizás te ofrece lo que dentro de la pareja no encuentras, o bien es tan atractivo eso que te prometen, y tan distinto, que deseas probar a ver qué ocurre…esto pasa en el 99% de los casos. No siempre es así, pero en muchas parejas sí que ocurre. Muchas veces son caprichos del destino. ¿Caprichos?, me dirán algunos…¿caprichos que duran años?... bueno, hasta que aparece otra persona y te nubla de nuevo la vida. Todo se acaba de nuevo y al igual que entonces, comienza otra relación y así hasta la muerte, porque son personas insatisfechas emocionalmente y que no son capaces de hallar la ecuación perdida dentro de su hogar.
¿Por qué tiene tanto miedo el ser humano a quedarse solo?, ¿Por qué es capaz de soportar un infierno durante años y no se arriesga a tirar la toalla y romper con todo antes de que la infidelidad se produzca?...Yo no dejo de pensar que es cobardía, temor a romper con todo y pagar las consecuencias…Porque amigos, es más fácil comenzar de nuevo si tienes a alguien ya en el bolsillo, duele menos al menos. COBARDÍA, SÓLO ESO… Y ruindad…y sobre todo demuestra poco apego por la persona con la que se han compartido esos años.

En muchas ocasiones también la infidelidad es preparada por uno de los miembros para salir airoso de la pareja, como una escapatoria cruel y malvada. Sí, y hablo de estrategia, aunque muchas veces sea inconsciente. Estoy segura de que si reflexionásemos mucho antes de que la infidelidad apareciera, sobre las razones de la relación que cada uno está o ha estado viviendo (amor, confianza, estabilidad, sexo…) todavía nos seguirían pareciendo válidas muchas de éstas… ¿Por qué echarlo todo a perder por un affaire pasajero?... aunque en muchos casos me temo que es mejor esa ruptura que estar en convivencia con la apatía más absoluta y letal, y ahora recuerdo por qué estoy tratando este tema y no otro, justo por la noticia sobre la infidelidad vivida por esta persona amiga.
Yo quiero desde aquí ofrecer toda mi comprensión tanto a la persona que ha cometido la infidelidad como a la persona vejada. A la primera, comunicarle que estoy en desacuerdo con su actuación, bastante censurable por lo dicho arriba, aunque también perdonable, yo misma he perdonado una acción similar. Claro está, esta situación se tolera, siempre y cuando las cosas volviesen a recolocarse y no se den nunca más motivos de desconfianza. A la segunda persona le recomiendo que jamás adopte el papel de víctima porque no lo es; que jamás se arrastre, ni llore ante la persona que la abandonó por otra tratando de acercarla, porque lo único que lograría sería alejarla para siempre. Los humanos nos apartamos de los problemas como de un apestado, pero si además ese problema llora y llora a diario porque no puede vivir sin nosotros, la cosa se complica aún más llegando incluso a la desaparición de la persona que abandona, convirtiéndose por arte de no sé qué mágica destreza en un fantasma.


miércoles, 6 de mayo de 2009

La decisión más amorosa NO es la de morir por alguien, sino la de VIVIR para disfrutar juntos, y no hay que olvidar jamás que no se elige una compañera o compañero de ruta desde la pasión, sino desde el amor.

martes, 5 de mayo de 2009

Soy una escéptica...

Últimamente pongo en tela de juicio casi todo, hasta que esté viva y no esté soñando. Dudo hasta de si el pasado vivido ha sido real. Es más, desconfío de que todas las señales amorosas vividas, los años compartidos, las vivencias repletas de buenas noticias, de promesas, etc, hayan sido auténticas y no una farsa. Me estoy convirtiendo en la persona más escéptica de cuantos me rodean y no lo puedo evitar, me lo están poniendo en bandeja.
Los escépticos no creían en una verdad objetiva, para ellos todo era subjetivo. Por ejemplo, y esto muchas veces me ocurre a mí, una escéptica como yo, diría “siento frío” en vez de “hace frío”, puesto que yo y solamente yo sé que lo tengo. Por tanto nadie me podrá discutir que yo lo sienta, porque es mi santa opinión. Pues como esto, todo. Llevo pensando que nada existe, que todo es relativo, desde hace bastante tiempo, aunque no esté de acuerdo con esta filosofía en que no se puede llegar al conocimiento. Yo sí he llegado al conocimiento y a la comprensión de muchas cosas gracias a la experiencia propia... menos mal que dicen que ésta sirve para algo, quizás lo vea.
Por eso yo censuro a todo el que me diga que ya está bien de sentir esto y lo otro, que ya han pasado muchas estaciones y que las cosas con el tiempo deberían estar en su sitio. Tal vez por eso me ocurra esto, porque las cosas están tardando demasiado en recolocarse. Ya estoy más que harta de todo aquél que me grita al oído que la vida es bonita para sentir lo que siento, que soy muy negativa y que todo lo veo negro, etc, etc. cuando no se han asomado lo más mínimo a la ventana de mi alma para descubrir que sí, que también pueden sentir ese frío del que hablaba antes. Tal vez me falten muchas explicaciones, pero ya TODO da igual, y cuando digo TODO es TODO. He llegado a un punto en el que no me hago preguntas absurdas sobre lo que hubiera ocurrido si no hubiera hecho tal cosa, sobre cómo sería mi vida ahora si hubiese sido más comprensiva, más atenta con menganit@ y no tan descuidada en el pasado, etc.
Con todo esto quiero comunicar y aclarar a todos los posibles lectores (también dudo mucho que me lean, je, je, je…¿¿quién va a interesarse por temas tan personales y enrevesados??) que lo que estoy anidando en mi recientemente es algo que jamás me había ocurrido. Y es relativamente sencillo de entender, pero a la vez difícil de asimilar para mí. Mi situación tan inconstante y cambiante, forzada por las circunstancias, me sitúa entre las personas con mayor nivel de estrés del planeta y eso hace que en muchas ocasiones no sepa ni dónde vivo. Y no es broma, hace poco me preguntaron mi dirección y no supe qué contestar, tuve que pensar bastante rato, me quedé amnésica durante unos instantes y di una al azar, una de las 3 direcciones en las que en estos momentos todos mis papeles y otras cosas importantes, como el amor, el cariño, el sexo, la confianza, los recuerdos, la soledad, el miedo, el pasado, el presente y el futuro más que incierto, quisieran posarse y no saben cómo.
Por esto y mucho más creo que ando perdida, bastante perdida, como me dijo mi buena amiga y confidente María José. Desubicada, diría yo, bastante descaminada y desorientada, no tengo ni idea a qué atenerme en estos momentos, ya me gustaría a mí tener claras algunas cosas esenciales de la vida, pero c’est la vie.


No quiero con este escrito hacer que mis fieles y críticos lectores (ja - ja) piensen que me estoy lamentando, en absoluto, sólo emito una opinión sobre mí, una opinión bastante íntima. Tampoco deseo que sientan que reflexiono más de lo que debería sobre mi situación personal, porque esto lo seguiré haciendo, pese a quien le pese. Mi cerebro no es plano, ni mi vida tampoco, por tanto le doy vía libre y decido si continuar sintiendo y madurando sobre todas las cosas que me ocurren. ¿ Te sientes más feliz por no meditar sobre ciertas cosas o por no repasar y enmendar otras?... ¿Eres más feliz apartando todo lo que te de pie a la reflexión?. Si eres feliz así, te aplaudo, pero no te envidio, porque en cierto modo tu vida es bastante plana entonces.
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