lunes, 23 de marzo de 2009

Comenzar...


Comenzar de nuevo, sí, justo lo que estoy haciendo en la actualidad, empezar una nueva vida, lejos de todo, lejos físicamente al menos, en lo demás no voy a negarme a recordar lo bueno del pasado. Ése tesoro siempre lo tendré y echaré mano de él cuando me sienta mal y cuando yo lo desee, porque es mi libre albedrío el que me maneja y no el del otro. Yo viviré mirando de frente, hacia adelante, vale, hasta ahí estamos todos de acuerdo, pero con el convencimiento de que las cosas vividas que me hicieron aprender y crecer no serán olvidadas. Tampoco pretendo, porque jamás lo he hecho con nadie, alejar a las personas que han formado parte de ese pasado, porque si fueron importantes, lo seguirán siendo toda mi vida. Eso sí, respetaré que me hayan alejado de sus vidas y que no quieran compartir conmigo más que algún mensaje aislado en el tiempo, pero ése es otro tema. Por mi parte tengo claro que no puedo prescindir de las personas que quiero, pero también que no podré jamás obligar a nadie a sentir lo que no sienten por mí. Aunque parezca lo contrario, también tengo mi orgullo y me corre sangre por las venas y no horchata, como dicen algunos, y por eso no estoy dispuesta a mover más un solo dedo de mi mano para recuperar a nadie que no quiera estar cerca de mí. Si hay personas interesadas en mí, si hay individuos que me quieren y anhelan realmente compartir conmigo momentos de su vida, sabrán cómo encontrarme. Estoy cansada de emitir señales de humo que no saben interpretar, así que me resigno a perder. Es tan molesta y tan duro mirar hacia atrás todo el tiempo que siento una tensión en el cuello casi permanente. Me da mucha tristeza, eso sí, pensar que las personas que te han querido tanto, tanto, como decían, ahora desaparezcan de mi vida sin más, pero será que exageraban mucho en sus afirmaciones y ahora yo deba aprender también a prescindir de ellos.

domingo, 22 de marzo de 2009

te amaré

http://www.goear.com/listen/2742ddf/Te-amaré-Silvio-Rodríguez

SILENCIO I y II

Grita mi voz ahogada por la pena,

grito y lloro palabras marchitas,

y tu silencio..

cuchillo que lacera,

amenaza mi risa.

llora mi voz pidiendo que la vean,

lloro y expulso la hiel de mi garganta

y tu silencio...

lanza desprevenida

asesina mi vida.

Tu silencio ahoga ese hálito de mí,

que desespera por ser atendida.

( Lora del Río, Sevilla, 16-julio-2007)

Silencio es lo que escucho tras mis besos de miel,

silencio mudo, roto por mis tristes demandas.

No pares de cantar, de cantarme esperanzas,

que tus silencios reciten romanzas viejas,

que necesito calmar esta agonía de palabras sin forma

de palabras huecas,

que son tus silencios míos, tuyos y propios.

Y me estremezco en cada intento tuyo,

y me intriga ese ruido de muerte,

tus expiraciones

No oigo después ningún sonido...

sólo silencio

es la locura que pasa por mi lado.

( Lora del Río, Sevilla, 16-julio-2007)



viernes, 20 de marzo de 2009

Mi presente, presente...


Debo sentirme afortunada... y por ello dar las gracias por mi presente.
Repito como en otras ocasiones que la casualidad no existe y que en nuestras vidas se movilizan ciertas situaciones para ofrecernos un nuevo presente. En mi caso la transición está siendo dura, muy dura, pero ya puedo ver el final del túnel, poco a poco lograré entender el porqué de ciertos acontecimientos y hasta alcanzaré a explicarme las causas por las que tuvieron que ocurrir de esa forma, tan bruscamentey con tanto dolor. Ahora ayudo a que mi presente, éste que me brinda la vida, aflore con más fuerza.
Me ha costado, tengo que reconocerlo, pero he comprendido que debo vivir este presente que ahora me ofrecen como si mañana mismo se terminase, con la pasión que le pongo a todos los sucesos vividos, sin desperdiciar el tiempo en llantos, sin mirar atrás.
El futuro, quién sabe lo que nos deparará, nadie lo sabe, aunque desee con mucha fuerza y pasión ser feliz y que todas las cosas que se rompieron en mi vida pasada se reconstruyan y recompongan. Ése es mi deseo, porque de lo contrario mi vida no estaría completa.


martes, 17 de marzo de 2009

¡¡¡Échale pasión a la vida!!!


Desde que tengo uso de razón, cuando algún tema me ha interesado, he entrado de lleno en él, buceando en las profundidades hasta casi ahogarme. Pasión, mucha pasión es lo que impregna cada cosa que hago y seguiré así hasta que pase a la siguiente vida. Algunas personas bastante cercanas en mi vida me han llegado a censurar que me obsesiono con las cosas que me interesan…pero nunca entenderé que se pueda hacer lo contrario cuando algo te gusta. Si algo deseo mucho, lo vivo a tope, lo disfruto e investigo hasta el final, de lo contrario abandono y como diría Victoria, mi soprano favorita, “chin –pun” y a otra cosa.
El único momento que encontramos para lograr tener pasión por las cosas es el ahora; ni el pasado ni por supuesto el futuro. Eso sí, hay que tener en cuenta que lo que buscamos porque nos da placer y por lo que en ocasiones daríamos hasta años de nuestra vida, tiene que tener un significado verdadero y nada superficial, tiene que valernos para avanzar y no estancarnos.
Por supuesto sobra decir que esa pasión no está ni en cosas materiales ni en el dinero, porque siempre habrá alguien a tu alrededor que tendrá más.
Aconsejo desde este blog a todos los lectores y amigos que busquen aquello que les apasione realmente, que lo encuentren y lo disfruten hasta el final. Si mañana deja de apasionarnos algo, no ocurrirá gran cosa, será signo de que vamos evolucionando y cambiando nuestros gustos y placeres. Cada día podemos encontrar algo nuevo en nuestras vidas que nos llegue a entusiasmar de nuevo y por lo que vivir. Dediquen todas sus energías a aquello que os haga felices y lo seréis un poco más. La auténtica pasión está en las cosas que salen de dentro, que te llenan desde el interior y que pueden tener su origen en las personas y en las relaciones humanas que establecemos a diario con éstas, también en los gustos personales, en los placeres de la vida, pero también en lo espiritual, en lo que no se ve ni se puede casi palpar porque es sutil como el viento.

viernes, 6 de marzo de 2009

Mi dignidad no está en venta

Dicen que la dignidad es un atributo distintivo del ser humano, pienso también que de muchos animales superiores. Ésta nos capacita para tomar decisiones y poner en práctica nuestra libertad. Según Platón y Kant la dignidad equivaldría a “autonomía”, y estoy de acuerdo con ellos, porque el mero hecho de ser capaz de modelar nuestra vida y gobernarnos a nosotros mismos nos hace libres, al menos es lo que yo entiendo.
Ahora mi vida está en venta, mi pasado está en venta al módico precio de la FELICIDAD. Entrego a un precio razonablemente rebajado todo lo tangible y todo lo impalpable, lo que me pesa más de lo debido y no resulta práctico ni necesario. Me desprendo de la gravedad que hace que mi espalda cruja a cada instante y así me libero. Nunca he tenido muchas pertenencias, al menos materiales, jamás acumulé y ahora más que nunca quiero ir con lo puesto, como diría el poeta, ligera de equipaje. Traspaso un televisor de plasma de muchísimas pulgadas, un frigorífico que ha estado casi vacío de alimentos desde su compra, una lavadora más que moderna, una bicicleta con pocos paseos al sol, un sofá cama casi a estrenar y una cama, con colchón de látex, que acogió a mi cuerpo cansado en contadas ocasiones… También cedo casi regalado mis bonitos recuerdos, imágenes felices, porque no tienen precio y porque me siento generosa. Por supuesto devuelvo a la nada los malos ratos, los desamores, las infidelidades con causa o sin ella, las desavenencias, las lágrimas amargas, etc. Todos estos tropiezos que me ha hecho dar la vida arrojo directamente al fuego purificador, no pretendo ofrecerlos y menos regalarlos… ya hicieron suficiente daño.
Y voy y vengo, trajinando entre cajas de libros, discos, cuadernos con escritos y maletas no muy llenas de ropa. Precipito al vacío lo que jamás usé y lo que probablemente no utilizaré más en mi vida, los lastres materiales que hacen que camine con más dificultad en las etapas de cambio obligado. En mis más de 12 mudanzas siempre me he desprendido de lo inservible y he sentido un placer inmenso al hacerlo… Arrojo a la basura un objeto guardado durante años y me siento aliviada, como si flotase. Haces un pequeño duelo instantáneo con cada cosa que expulsas de tu vida y sigues adelante.
Entretanto me ocupo de pensar en mi dignidad que por supuesto no está en venta ni se traslada. Es lo único que poseo y quiero mantener para siempre porque de lo contrario perdería toda mi esencia. Ahora puedo decidir qué ser, aunque no soy sólo lo que soy, sino también mis aspiraciones y proyectos personales, esos que siempre he deseado que respeten las personas que me rodean. Nadie ni nada podrá arrebatarme la dignidad a menos que yo facilite el permiso correspondiente. Ya soy libre de cargas más allá de mi pellejo. No tengo nada ni nada quiero, seré feliz con lo puesto.
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