jueves, 26 de febrero de 2009

Tahures Zurdos...DIME QUE NO

(Esta canción es especial para mí, me recuerda a un viaje en autobús de vuelta a Sevilla)
DIME QUE NO
Dime que no, sólo dime que no...
que no es demasiado tarde para nosotros dos
dime que no, sólo dime que no...
sabes que no es lo que quiero oir,
por favor dime que no...
El sueño ha terminado y nosotros con él
porque el tiempo no perdona
el daño ya está hecho y se fue el amor,
dime que nos queda ahora.
La imagen es borrosa y a mi alrededor,
el aire se vuelve tan frío
un hombre sabe que no hay nada peor
que quedarse en el camino.
Dime que no, sólo dime que no...
que no es demasiado tarde para nosotros dos.
Tú lo crees, yo lo vi, en tu corazón
tú no lo crees, yo lo vi, en tu corazón
en tu corazón, en tu corazón, en tu corazón
en tu corazón, en tu corazón,
yo sé que ahora estoy sola
en tu corazón, en tu corazón.
Dime que no, sólo dime que no...
que no es demasiado tarde para nosotros dos,
dime que no, sólo dime que no...
sabes que no es lo que quiero oir
por favor dime que no.
El sueño ha terminado y nosotros con él
porque el tiempo no perdona
el daño ya está hecho y se fue el amor
dime que nos queda ahora.
Dime que no, sólo dime que no
que no es demasiado tarde para nosotros dos.
La imagen es borrosa y a mi alrededor
el aire se vuelve tan frío
un hombre sabe que no hay nada peor
que quedarse en el camino.
Dime que no, sólo dime que no,
que no es demasiado tarde para nosotros dos
dime que no, sólo dime que no
sabes que no es lo que quiero oir
por favor dime que no...
Dime que no, sólo dime que no
que no es demasiado tarde para nosotros dos.
Dime que no, sólo dime que no
sabes que no es lo que quiero oir
por favor dime que no...

Tahures Zurdos

lunes, 23 de febrero de 2009

Este viaje cambió la trayectoria de mi vida...


Viaje a la India- del 24 de julio al 7 de agosto de 2007

Cuando comuniqué a ciertas personas que iba a realizar un viaje a la India me revelaron con mucha seguridad que mi vida cambiaría... ¿Casualidad?... Nunca he creído en la casualidad, es más, no existe; las cosas ocurren y siempre hay una causa que las originan. Que sean justas estas causas, eso yo lo discutiría, pero todo ocurre por algo... Los acontecimientos se van enlazando hasta llegar al punto donde hoy me encuentro, de no haber sido así, muchas cosas vividas por mí, jamás habrían sucedido.

martes, 17 de febrero de 2009

ME DECLARO INOCENTE ANTE EL MUNDO


La inocencia se representa bajo la figura de una joven, coronada de flores que se lava las manos en una jofaina colocada sobre un pedestal teniendo cerca de ella un cordero blanco.

INOCENCIA, del latín in-nocens, que significa "el que no hace daño".
Toda mi vida me he considerado una inocente, una pobre diabla que actúa en muchas ocasiones movida por la pasión de los sentidos.
Inocente porque no he necesitado explicarme, porque me he abierto tanto que se me han desgarrado los músculos y ahora ando en cueros, sin defensa, despojada de amparo.

Alguien un día, jugando a escribir en un papel los rasgos positivos, y mientras tomábamos el sol sobre un áspero césped mal cuidado, me calificó de “simple” y “sencilla”. Al principio no me lo tomé muy bien, todo hay que decirlo, pero después, procesando aquella información, que no era del todo cierta (creo que no me conocía la persona en cuestión, o yo no me había dado a conocer muy bien) me vino a la cabeza la palabra “inocencia” y lo entendí todo. Inocencia es candor, sencillez, simplicidad. También, en el medio judicial el inocente es el que está exento de toda culpa en una falta o un mal acto. Pues entonces lo afirmo, yo soy simple y sencilla, aunque a veces no lo parezca por lo mucho que me complico la existencia en terrenos emocionales, pero ése es otro tema.

Inocente, sí, soy muy inocente, y confiada, demasiado confiada. Yo siento que el ser humano es bueno en esencia y por lo tanto no hay que temer que alguien te amenace tu estabilidad como persona. Tengo precaución, pero no voy con la armadura puesta por la vida, porque no lo creo necesario, es más ni siquiera tengo armadura. Siempre he considerado que las personas desconfiadas sufren muchísimo. Sentirse amenazada cada vez que te mueves debe ser molesto y tenso. Me entristecen las personas desconfiadas, pues es muy posible que no lo puedan evitar y sus vidas estén repletas de obstáculos que deben salvar constantemente.

Hay gente que verá el aspecto peyorativo de ser inocente porque puedan pensar que es un estado de desconocimiento de la realidad tal cual es, pero en absoluto es así. Discrepo del todo con esa visión negativa del término y lo adorno con una pátina suave y positiva que da lustre a lo que he sido siempre. Porque, aunque “el tiempo pase y nos vayamos poniendo viejos”, como diría el maestro cubano (Pablo Milanés), yo seguiré siendo inocente, aprenderé de cada etapa de mi vida que seguro se reflejará en cada pequeña línea descrita en mi piel en forma de arruguita irremediable, y continuaré sorprendiéndome cada día con cosas nuevas. Sobre todo miraré igual que hasta ahora, con ojos de niña, como si no pasara nada, lo cual es cierto, porque… ¿Esto está pasando ahora o estoy soñando?

No sé si sueño o estoy despierta.

El eco de mi vida me golpea las sienes minuto a minuto.

La eternidad de los besos no dados escuecen.

Besos vacíos.

Abrazos huecos.

Vacío, vacío, hueco de muerte.

Deseo sin vivir.

Vivir con deseo el presente-deseo.



domingo, 15 de febrero de 2009

No temas, teta mía.


¡¡¡Qué película más entrañable!!!...pensé en el último fundido en negro.
Ayer sábado noche, casi por casualidad, nos acercamos a los cines RENOIR de Madrid. No habíamos pensado en ningún "teleflín" concreto, y mi querido amigo Carrión nos había comentado un rato antes que a una peli hispano-peruana le habían concedido el premio Internacional Oso de Oro de la Berlinale 2009, ahora pienso que muy merecido.

Pues allá que nos fuimos, hasta la Plaza de España dando un bonito paseo, cortando por calles emblemáticas y teniendo la mala suerte de pasar justo por la casa de Esperanza Aguirre, que en vez de una bandera roja y gualda, la adornaba una enorme cámara de vigilancia.

A estos cines ni se te ocurra venir con palomitas o caramelitos que hagan ruidos infernales, no, nada de eso...aquí viene la créme de la créme del cine, los cinéfilos más recalcitrantes. Debo confesar que yo me comí unas cuantas gominolas, es mi único vicio, así que qué iba a hacer, ni que estuviéramos en el Teatro Real. Saqué las golosinas de su bolsa y las abracé con un pañuelo de papel, así ni ruido ni molestias a los concentrados espectadores. Endulzó aún más si cabe esta preciosa historia.
La película "La teta asustada" está basada en un mito andino de que las mujeres violadas durante la violencia política en Perú traumatizaban a sus hijos al darles el pecho.

La directora, Claudia Llosa, de 33 años, era la realizadora más joven presente en el Festival de cine, y dedicó su premio a Perú, a su familia, por supuesto y como todos suelen hacer, y a sus productores catalanes.

La protagonista, Fausta, interpretada por Magaly Solier, cuyo origen quechua era evidente en su piel quemada por el sol y sus rasgos marcados, tiene una rara enfermedad llamada "la tela asustada", que se transmite a través de la leche materna de las mujeres que fueron violadas o maltratadas durante esa etapa peruana. Fausta vive con el miedo dentro del alma a ser mancillada por cualquier hombre que se le acerque, por lo que hace años que lleva dentro de sus entrañas una patata cruda cuyas raices crecen y crecen sin poder evitarlo. Claro que la introducción de la patata en la vagina de Fausta era un elemento ficticio, evidentemente.

"La papa es un tapón, el eyector de cualquier ente extraño. En Perú la papa tiene muchas connotaciones: es la raíz, la fertilidad, la tradición, lo que somos, esa carga del pasado, esa herida, el trauma que queremos esconder", dijo la joven directora cuando le preguntaron por su peli.
Durante la hora y 34 minutos que duró el largometraje disfruté de lo lindo de cada escena, de cada cuadro pintorezco; no dejaron de sorprenderme en ningún momento los personajes, los colores desconchados de aquel barrio periférico de Lima, Manchay, uno de los más populares, y sobre todo y en especial encendió en mí una sonrisa permanente las alegres y coloridas bodas colectivas que organizaba la familia protagonista.

la cinta está cargada de símbolos fálicos, al menos yo observé muchos, muchos y del pánico a ser violada de la protagonista se traduce en su rostro cargado de tensión.

Fue una bonita noche y un acierto que, casualidades de la vida, pusieran justo la peli ganadora del Oso de Oro. Esta noche estaba invitada a un cumpleaños muy especial, pero dadas mis circunstancias personales actuales decidí, con todo el dolor de mi corazón y pensando mucho en mi persona y en lo poco que cuido mi corazoncito últimamente, rechazar el convite. Perdonadme tod@s l@s que sí acudísteis al evento, pero tengo deciros que debo comenzar a caminar hacia adelante.

Ah, no os perdáis esta peli tan interesante...y si queréis comer algo dentro del cine... quitarle el envoltorio antes de entrar, como hice yo.



viernes, 13 de febrero de 2009

Me seguirás emocionando, Antonio

Esta canción no me dejará de emocionar jamás. Me retrotraigo a una de las etapas más bonitas de mi vida y a una versión muy especial de la misma en vivo y a la guitarra. Me traslado a Sevilla, fue la primera vez que la escuché, en el piso de una de mis mejores amigas, Cristina, un día antes de trasladarme definitivamente a vivir a Madrid. Fue mi despedida de Sevilla y de la vida que hasta entonces había llevado. Una reunión de amigos que se despedían de mí, el pasado, al menos el pasado de antaño, porque ahora esta canción también es pasado.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Jorge Drexler - Todo se transforma



¿Todo se transforma?... sí, todo se transforma. La vida rueda y rueda. Creemos que vamos a permanecer siempre igual, que la situación que has alcanzado, la que vives en tu presente, holgada quien la tenga, cómoda aquél que la logró, no cambiará nunca... y estamos muy equivocados. Puede que una situación X dure durante un tiempo, pero cambia, vaya si cambia.

Me considero una persona que ha cambiado mucho de situación a lo largo de su vida. En los 41 años que tengo, sin ir más lejos, he vivido en 15 viviendas diferentes, ya sea por propia voluntad o forzada por la vida. Mis centros de trabajo han sido también bastantes y personas de diferentes estamentos han pasado por mi vida: he entablado conversaciones interesantes y también fugaces con prostitutas y chulos en mi época universitaria, he conocido a toreros frustrados, a vagabundos, a borrachos, a políticos, a muchos directores de centros educativos,a asesinos, a cantantes, a peluqueros que escribían poesía, a esquizofrénicos, incluso tuve a uno como pareja durante un año, del cual aprendí muchísimo, hubo maltratadores algunos, maltratad@s muchos, personas muy espirituales, casi seres de luz, enganchad@s a sectas, delincuentes muy precoces que me enseñaron el arte del ajedrez y un largo etcétera. Hoy me siento rica por haber acumulado tanta experiencia y haber vivido tantos cambios.

Cuando andaba enfrascada en todas estas historias buscaba la tranquilidad, buscaba acomodarme a un lugar, a una persona fija, a una vida más o menos estable... y de pronto, sin casi darme cuenta me vi viviendo una vida de película, de ésas que duran dos horas de reloj pero en las que se narra la historia completa de un ser humano. En estas películas aparentemente parece que nada cambia, bueno, sí, la apariencia física del protagonista. Yo parecía feliz en mi palacio de cristal, y los cambios, por mínimo que fueran, los saboreaba con mucho placer, porque a veces no eran muy bien recibidos, y no lo digo por mí, porque me encantan los cambios. Hasta que, ¡plaf!, esa vida también cambió y desde entonces hasta hoy siento que TODO es provisional, como antes de tener esa vida de película. Todo se transforma porque somos energía, y esa energía envuelve a la materia, nuestro cuerpecito...y aunque no queramos, las cosas van tomando giros inesperados, para bien o para mal.

Conozco a personas, muchas, que viven una vida plana, tienen una vida rutinaria. Pasaron su juventud sin pena ni gloria, en pandillas cerradas, estudiaron mucho una carrera, se ennoviaron y siguieron estudiando. Lograron aprobar unas oposiciones y sus situación económica se arregló para toda la vida. Ahora, después de comprar el pisito, bueno, de amueblarlo durante años, deciden que tienen que casarse, y por supuesto lo que sigue es intentar por todos los medios tener hijos y criarlos, porque para ellos es "ley de vida"... ya digo, una vida plana, plana, sin emociones. Bueno, sí, talvez sea emocionante que a su primer hijo les salgan los primeros dientes y diga por vez primera "mamá" o "papá"...

Pues fíjate, que en estos casos de vida plana y rutinaria también todo se transforma, aunque para mí esos cambios son tan evidentes y esperados que no tienen nada de emocionante.

Vamos, que sus cambios y los que sufrieron nuestros antepasados fueron similares, al menos los referentes a la vida marital y social.

Cada cambio en nuestras vidas hace que suframos una crisis, una crisis que puede ser mortal o pasajera, según la situación vivida entonces. Es duro, muy duro pasar por cada crisis y muchas veces pienso que no entenderé nunca por qué hay que sufrir tanto cada vez que algo cambia en nuestras vidas. Debería ser más fácil, pasar de largo por cada crisis como algo natural, pero no, toma sufrimiento, y otro, y otro. Eso sí, cada crisis es un aprendizaje mayor que mucho de los que nos ofrece la universidad... porque la vida, eso nos han dicho siempre y deben tener razón, nos enseña mucho.

Por eso, amigos y amigas, yo, para sentirme bien y no regodearme en las crisis pasadas, voy a contar cada una de ellas como una lección de vida y no como un fracaso... no sé vosotr@s, jejeje.

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