domingo, 6 de abril de 2014

Sigo aquí esperándote...

                                                                Fotografía de Lubélia Cortez

Te espero aquí, aquietada, muda de tristezas, con la sonrisa puesta y un suspiro de piedra en la garganta. Generosa de manos y de besos, sobrevolando la vida que nos mira traviesa desde lo alto.

Sin apenas notarlo, se asomará risueña y satisfecha la hora señalada, la que a golpe de sueños tallamos cada noche en húmedas almohadas, aquella hora que tus dedos y los míos moldearon mimosos tantas lunas. Nuestra hora, la tuya y la mía...la que se esconde entre las manecillas de un reloj destartalado y solitario al que le faltan números porque no los necesita, un reloj que muevo a mi antojo y a ritmo de samba.


Ya no exijo nada al reloj perfecto de la plaza porque tengo el mío, destartalado y solitario. Y sé que el tiempo, ése que siempre corre a nuestro favor, me envuelve con su tic-tac acompasado el alma toda.


Y aunque a veces llore en silencio el paso de esas horas, y por más que se rompan las piedras de mis manos, seguiré aquí esperándote, porque sé que tú vendrás a despertarme en la hora señalada.

7 comentarios:

chris dijo...

El texto es muy bonito. El sentimiento de espera... una mierda.

Disculpa por el vocablo pero es lo que siento cuando hay que estar esperando sin poder hacer nada... frustración.

Un abrazo :-)

jordim dijo...

Un bonito post, hurgo más por aquí.

Etcétera dijo...

Esa boca, Chrissssss.. Jajaja
Besitos

Etcétera dijo...

Gracias por pasarte por esta cueva, Jordim... Prometo pasarme más por él, que lo tengo abandonado.
Saludos

pumuki dijo...

Toda espera, si es con amor, tiene su recompensa

Etcétera dijo...

"Et voilá" Pumuki... Espero mi recompensa. Besos

Etcétera dijo...

Por ella, prometo pasarme por ella ( por mi cueva)

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...